Aunque lejos del esplendor del pasado, los mandos chavistas incrustados en el Estado venezolano enfrentan el asedio estadounidense de esta hora con la mira puesta en un solo objetivo: garantizar su continuidad en el poder, incluso en un eventual escenario bélico. En el Palacio de Miraflores, Nicolás Maduro y sus colaboradores no solo esperan salir airosos del grave trance que les ha hecho pasar de Donald Trump, sino que además laboran apuradamente para hacer realidad un sueño largamente anhelado. Se trata de hacer irreversible la revolución bolivariana, radicalizando sus fundamentos.
El chavismo revoca la excarcelación del opositor Juan Pablo Guanipa y le impone detención domiciliaria
María Corina Machado denunció el "secuestro" de su aliado horas después de su liberación del Helicoide este domingo Leer


