Donald Trump ha dicho más de una vez que la única forma de emigrar a Estados Unidos y evitar la deportación es hacerlo por la vía legal. Pero ni siquiera eso es un freno para él. Este martes, 532.000 venezolanos, nicaragüenses, cubanos y haitianos que entraron legalmente al país durante la Administración de Joe Biden se convertirán en indocumentados. El Gobierno de Estados Unidos suprimirá el estatus legal conocido como parole humanitario y las visas de trabajo de los beneficiarios y sus familiares, a quienes se les dan unas semanas para autodeportarse y abandonar el país. Si no lo hacen antes de 30 días, se expondrán a ser detenidos por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Trump y el plan para la dominación económica mundial
Nadie sabe cuál es la estrategia del presidente republicano, pero la única posible es tan loca como peligrosa: está en...