Donald Trump siempre ha medido el éxito de su mandato por el nivel de los índices de Bolsa y la marcha de la economía, por el coste de la gasolina. Cuando el Dow Jones entró en barrena el lunes y los precios del petróleo se dispararon por la guerra contra Irán, el presidente de Estados Unidos se lanzó a proclamar un fin muy próximo del conflicto. Pero con las turbulencias en los mercados más calmadas un día después, los mensajes en su Administración vuelven a ser contradictorios: aún no se ha avanzado lo “suficiente” en los objetivos y los ataques van a hacerse aún más intensos. “[La guerra concluirá] cuando nosotros lo decidamos”, ha asegurado este martes Pete Hegseth, el secretario de Defensa.
“Espero ser la voz de nuestra comunidad migrante’’, afirma la primera cubana en llegar al Parlamento en Uruguay
Llegó hace 16 años al país sudamericano en busca de un mejor futuro y con ansias de libertad.





