Hay bulos o medias verdades que pueden cambiar la historia de un país, y otros que simplemente son acogidos con indiferencia, porque no es momento de revoluciones. Cuando Boris Johnson ejercía de corresponsal en Bruselas para el The Daily Telegraph, su historia sobre el pretendido empeño —falso― de los burócratas comunitarios por suprimir las patatas fritas con sabor a cóctel de gambas, tan populares entre los británicos, se convirtió en una ola añadida al temporal del Brexit. Otra afrenta que había que evitar.
Una Cuba sin esperanza: documentales, ficción y cortos cubanos en el Festival de Cine de Miami
Lo que no se puede importar es esperanza, porque el cubano siempre está en fuga de su país.


