Para llegar al palacio del Gobierno de Bagdad —donde el primer ministro iraquí, Mohammed Shiaa al Sudani, recibe este lunes a EL PAÍS— hay que adentrarse en la llamada zona verde, un pedazo de la capital amurallado por bloques de hormigón que da a la orilla occidental del Tigris y alberga sedes diplomáticas y gubernamentales, incluida la Embajada estadounidense, objetivo frecuente de ataques de milicias proiraníes.
¿Por qué Trump permite a un petrolero ruso para llegar a Cuba en medio del bloqueo de Estados Unidos?
Moscú envía por "razones humanitarias" a su viejo aliado 730.000 barriles de crudo y Washington hace la vista gorda Leer



