Hasta hace un mes, la organización libanesa Hezbolá se encontraba en un hoyo de difícil salida. La anterior guerra con Israel, que un alto el fuego cerró en falso en 2024, había dejado a su brazo armado diezmado y decapitado. Además, el ejército israelí mantenía la presión durante el cese con ataques casi diarios contra sus miembros y familiares, mientras el Gobierno de Líbano decretaba e iniciaba el proyecto de su desarme, señalando un punto de inflexión histórico y el posible declive de la milicia. Aunque con consecuencias devastadoras para el pueblo de Líbano, el inesperado disparo de unos proyectiles sobre Israel terminó con el acorralamiento.
Cuba liberará a más de 2,000 presos en medio de escalada de tensiones con EEUU
No está claro si entre los indultados se encuentran algunos de los más de 1,200 presos políticos que, según estimaciones...



