El golpe del Tribunal Supremo a la Casa Blanca es histórico por las repercusiones políticas, pero también por las económicas. El Gobierno estadounidense se arriesga a perder 200.000 millones de dólares en ingresos fiscales procedentes de los gravámenes comerciales en un país que necesita recaudar más porque acumula un peligroso déficit público y una abultada deuda. La sentencia, dictada por un tribunal conservador contra una administración republicana, concluye que los aranceles recíprocos aprobados en abril de 2025 no pueden aprobarse unilateralmente por el presidente del Gobierno en virtud de la ley de emergencias de 1977 (IEEPA, en sus siglas en inglés).
Alfredo Romero, presidente del Foro Penal de Venezuela: «La amnistía no va a servir para eliminar el aparato represivo; sólo sirve como un paño caliente para beneficiar a algunos»
El activista venezolano teme que la nueva ley excluya a más de 400 presos políticos que todavía permanecen en la...


