El ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán del pasado 28 de febrero vuelve a evidenciar fracturas dentro de la Unión Europea. Mientras Friedrich Merz, canciller alemán, respalda abiertamente la ofensiva, Pedro Sánchez recurre al “No a la guerra” y bloquea el uso de bases españolas por parte de EE UU, consolidándose como referente internacional contra la escalada militar. Entre la división interna y la apuesta por la diplomacia multilateral, Bruselas intenta no verse arrastrada a un conflicto sobre el que apenas tiene influencia. ¿Qué papel puede jugar Europa en esta guerra que sacude Oriente Medio?
Marco Rubio presiona para un cambio de Gobierno en Cuba: «Quienes están al mando no saben cómo solucionar el problema, es necesario que asuman el liderazgo personas nuevas»
Estados Unidos avisa de que las reformas económicas anunciadas el lunes "no son lo suficientemente drásticas" y que el fin...



