El aura de esperanza y resistencia que envuelve a los aproximadamente 175.000 saharauis refugiados en los campamentos de Tinduf (oeste de Argelia) se mantiene pese a la espiral de crecientes adversidades que sufren. En medio de un conflicto que lleva cinco décadas casi bloqueado, las autoridades del Frente Polisario abrazan ahora más que antaño la posibilidad de una autonomía bajo la autoridad de Rabat, mientras se alejan en su discurso de la lucha armada y le ofrecen una vecindad basada en la cooperación y la paz.
Estados Unidos ataca presunta narcolancha en el Pacífico y deja dos muertos
La campaña de ataques deja ya 170 fallecidos.




