La gazatí Shuruq no alberga estos días uno de esos miedos abstractos tras comprobar durante años en su propia carne que todo puede ir siempre a peor. Su temor es concreto, porque —tras siete meses de alto el fuego y con las negociaciones sobre su aplicación en peligroso punto muerto— el runrún sobre la cercanía de una nueva ofensiva terrestre de Israel resulta cada vez más sonoro.
Las protestas se extienden en La Habana entre apagones de más de 20 horas mientras el régimen reconoce la «situación crítica»
Las protestas comenzaron hace 48 horas en San Miguel de Padrón, municipio popular de la provincia de La Habana, y...



