
La economista húngara Kata Tüttö (Budapest, 46 años) habla con auténtica pasión de Europa y lo hace, para variar, sin la habitual épica institucional de muchos dirigentes. Su trayectoria política, forjada en el Gobierno municipal de Budapest y ahora en la representación de ciudades y regiones en Bruselas como presidenta del Comité Europeo de las Regiones, marca su forma de entender la Unión. Le preocupa que los servicios públicos funcionen, que las oportunidades y el crecimiento lleguen a todos los territorios, que la política europea impacte en la vida cotidiana de los ciudadanos. Por eso, Tüttö, que atendió a EL PAÍS durante la cumbre progresista del mes pasado en Barcelona, advierte de que la UE corre el riesgo de debilitarse desde dentro si sacrifica la cohesión territorial en el próximo presupuesto.




