Cuando Javier Milei se asomaba al abismo no fueron “las fuerzas del cielo” quienes lo salvaron de la caída, sino la mano terrenal de Donald Trump. El presidente argentino viajó a Nueva York el martes para participar en la Asamblea General de la ONU y voló el jueves de regreso a Buenos Aires con la promesa de la Casa Blanca de un inédito rescate financiero. Fue mucho más de lo que había ido a buscar.
El hundimiento de Cuba: “Somos un altar de sacrificios”
A unas pocas calles de la plaza de la Revolución, en un antiguo poblado chabolista de La Habana pasa consulta...



