
En una comunicación oficial revelada como primicia por El Extrabase, el presidente de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), Giuseppe Palmisano, envió una dura carta al Comisionado de la Confederación de Béisbol Profesional del Caribe (CBPC), Juan Francisco Puello Herrera. La misiva, fechada el 25 de diciembre, responde a la decisión de retirar a Caracas la sede de la Serie del Caribe 2026 para trasladarla a Guadalajara, luego de que las ligas de República Dominicana, México y Puerto Rico decidieran no viajar a Venezuela.
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En el documento, Palmisano transmitió «el sentido de frustración y, asimismo, de desolación en el que se encuentran los equipos de la LVBP» tras la medida que los dejó sin el evento. El dirigente criticó la falta de debate profundo sobre los pros y contras antes de tomar la «frustrante decisión del 15 del presente mes», argumentando que se debió evaluar con mayor detenimiento el daño causado a una «liga hermana».
El presidente de la liga venezolana calificó de «contradictorio» el argumento de que México era una mejor sede por su «neutralidad internacional» para facilitar la participación de la LVBP. Palmisano refutó esta lógica, señalando que esa neutralidad debió ser esgrimida precisamente para mantener la postura original y proteger la unidad institucional de la Confederación, en lugar de ceder ante la presión de cambiar la sede.
La carta describe la situación actual de la LVBP como un «Estado de Necesidad», dado que las inversiones y compromisos adquiridos para la realización del evento en la Gran Caracas dejaron a la liga en una «posición económica difícil». Además, advirtió que el cambio deja a la afición con un «sin sabor» y daña la credibilidad institucional de la pelota venezolana ante la sociedad.
Ante este escenario, Palmisano exigió el «respaldo incondicional» de la Confederación en dos puntos clave. Primero, solicitó la «devolución de la suma que la LVBP le pagó a la LBPRC» (Liga de Puerto Rico), una transacción que había sido apoyada por el propio Comisionado. En segundo lugar, exigió que se respete el derecho de Venezuela a realizar la Serie del Caribe dentro del ciclo de rotación actual que termina en el 2030.
Finalmente, la LVBP anunció un movimiento estratégico para «recoger los vidrios rotos» y proteger el prestigio del béisbol local. Palmisano informó que aceptaron la invitación formal de la ABAM (Asociación de Ligas de Béisbol de las Américas) para participar en su edición 2026 en calidad de invitados, al igual que Brasil. Más aún, Venezuela solicitó oficialmente que dicho evento se realice en suelo venezolano para contrarrestar los efectos negativos de haber perdido la Serie del Caribe.





