La guerra civil de Sudán, que este miércoles entra en su cuarto año, oscila como un péndulo que arrasa a su paso en cada cambio de dirección. No existen, hasta el momento, perspectivas de resolución, pero la violencia está cada vez más extendida y es más sofisticada, y el número de damnificados por la crisis humanitaria, el hambre, el desplazamiento forzado y los abusos sistemáticos es de récord. El conflicto, enquistado y en riesgo de cronificarse, se ha expandido hasta convertirse en un escenario de rivalidades regionales.
Washington abre la puerta al dólar para bancos venezolanos
Estados Unidos levanta sanciones a la banca venezolana, permitiendo el regreso al sistema financiero global y acceso a dólares.



