Contábamos aquí hace unos días que el péndulo de la historia, del estado de ánimo y del espíritu de nuestro tiempo puede haber llegado al límite y empezado a dar la vuelta. Hoy vemos que esto avanza a marchas forzadas. Trump contamina todo lo que toca y sus mejores pretorianos empiezan a notarlo. La derrota estrepitosa de Orbán el pasado domingo es el mayor aviso a navegantes. Meloni ha aprendido la lección y no ha tardado ni un minuto en virar como ese péndulo: ahora apoya a los palestinos, rompe el acuerdo militar con Israel, defiende sonoramente al Papa y cualquier día deshace el campo de concentración que levantó en Albania para deportar a inmigrantes. Un visto y no visto, porque el viraje no conoce límites.
EEUU exige garantías para que Machado participe en futuras elecciones en Venezuela
Estados Unidos presiona para que María Corina Machado pueda regresar y competir libremente en elecciones en Venezuela.





