El malestar ya no se disimula en los pasillos y despachos de muchos cuarteles de Venezuela. En la cúpula de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) se ha abierto una conversación incómoda, aunque discreta, sobre continuidad, relevo y desgaste. Incluso sobre estabilidad. Interlocutores de la alta jerarquía militar venezolana hablan a EL PAÍS de un “descontento brutal” ante la prolongada permanencia de la actual cúpula y, en particular, del ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, que cumple casi 12 años al mando.
Washington sustituye a su diplomática en Caracas y envía desde Guatemala a John Barrett
Entre rumores y desmentidos, la jefa diplomática estadounidense ha confirmado este miércoles su salida del país caribeño. "Mi asignación temporal...


