El Plan de Acción Integral Conjunto (o JCPOA por sus siglas en inglés) de 2015, el acuerdo nuclear entre Irán y las potencias mundiales que Donald Trump abandonó en 2018, logró en sus tres años de vida plena garantizar lo que ni las amenazas, ni la guerra, ni tampoco la breve negociación de paz del sábado en Islamabad han conseguido ahora. Entonces, después de diez años de mediación europea, dos años de negociaciones y la rúbrica de ese pacto, Teherán abrió sus instalaciones nucleares a un estricto régimen de inspecciones internacionales, eliminó el 97% del uranio altamente enriquecido que tenía y se comprometió a no enriquecer ese mineral por encima del 3,75% (lo necesario para producir electricidad, pero no armas nucleares), a cambio del alivio de las sanciones internacionales.
Washington abre la puerta al dólar para bancos venezolanos
Estados Unidos levanta sanciones a la banca venezolana, permitiendo el regreso al sistema financiero global y acceso a dólares.



