Es el eterno retorno de la política británica. La batalla y la salvación siempre acaban pasando por Europa. Keir Starmer sabe que la estrepitosa derrota del Partido Laborista la semana pasada en las elecciones municipales de Inglaterra fue provocada por dos flancos muy concretos: la ultraderecha de Reform UK, el partido de Nigel Farage, el político que más hizo por el triunfo del Brexit; y la suma del Partido Verde y del Liberal Demócrata, cuyos votantes no perdonan aún la traición de haber abandonado el sueño de regresar a la UE.
Delcy compara a Guyana con un imperio colonial en su defensa del Esequibo en La Haya
Delcy Rodríguez compareció ayer lunes ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con el broche de la polémica clavado en...



